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domingo, 9 de diciembre de 2012

Mago de Oz en Coruña

Konnichiwa!! 
Ayer fue el cumpleaños de mi amiga Mencia y fuimos a celebrarlo a la ciudad. Fuimos al Dolce Vita porque la cumpleañera se enteró de que estaban Mago de Oz para firmar discos. Llegamos allí a las 5 y nos pusimos a hacer tiempo hasta las 6. 

A partir de esa hora fuimos a coger sitio en la cola y nos llevamos la sorpresa de que había más gente de la que parecía. Por allí también nos encontramos a un amigo nuestro, Germán, que venía con otro amigo suyo, Alfonso, si mal no recuerdo. Al principio nos quedamos todos en la cola, pero luego Sara y yo decidimos separarnos y esperar al resto en un lugar menos abochornante (a ninguna de las dos nos gusta Mago).

Desde nuestra nueva disposición podíamos ver como iban preparando todo para el gran momento. No paraba de pasar gente cargada con copas, bebidas (tres botellas de vino y dos paquetes de seis cervezas) y un montón de bandejas con aperitivos.

Llegaron las seis. La impaciencia empezaba a notarse en el ambiente. Y no era para menos, pues siguieron pasando los minutos y no aparecía nadie. Y así hasta que llegaron las siete menos algo. Justo en ese momento nos reunimos todos de nuevo y de repente notamos como la gente de atrás empieza a empujarnos. Nos damos la vuelta y pudimos ver como Mago de Oz salia del Media Markt como Pedro por su casa y iban hacia su stand. 

La cola que se formó fue impresionante. Ni un alfiler cogía allí. Sara y yo nos mantuvimos alejadas mientras los demás hacian cola para que les firmaran. En un momento dado, se me acerca Germán y me empieza a hacer preguntas sobre que me parecía Alfonso (al cual solo vi de refilón). Sólo tengo que decir que cuando volvió a la cola con los demás, se fue diciendo en voz baja: "Alfonso, ya te he encontrado una". A cuadros me quedé.

Pasaban de las 7 cuando nos fuimos del Dolce hacia el Marineda City. Mientras nos dirigíamos hacia la salida, Germán me presentó formalmente a su amigo y por "casualidad" dejó caer el tema de que aún estaba soltero y de que le diera tema de conversación. Mi respuesta fue levantar las manos y contestarle: "Pues... ¡qué bien! ¡Ya somos dos!", de modo sarcástico. Y eso fue lo único que se dijo hasta que nos dividimos. 

Una vez estuvimos solas, Mencia y Sara me iban diciendo que un poco más y salía de allí con novio y todo. Razón no les faltaba, pues el Germán venía con idea de que su amigo también saliera con novia de allí.

Ciao
Akatsuki 

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